El año pasado se fundieron en un interminable abrazo cuando dirigían a Rosario Central y a Estudiantes de La Plata, respectivamente. Anoche repitieron y hasta se dijeron algunos secretos.
Carlos Ischia y Diego Simeone son viejos conocidos de la época de Vélez y con este gesto, no hicieron más que ponerle paños fríos a un partido "caliente", pero que no deja de ser un amistoso.